viernes, 14 de septiembre de 2012



Juan Vizcarra noticiasalternativa@gmail.com


Al descubierto 'lobby' en el Congreso a favor de Kuntur

Correo-Cusco.- Todo indica que está en marcha una desnaturalización de la defensa al derecho que tiene la Macro Sur de beneficiarse directamente de los yacimientos gasíferos de Camisea ubicados en la región Cusco. Y es que fuentes confiables de Energía y Minas afirman que la transnacional Kuntur-Odebrecht viene armando un lobby congresal del que participarían los legisladores Juan Carlos Eguren Neuenschwander(PPC), representante de Arequipa, y Vicente Zeballos Salinas (Gana Perú), de Moquegua, a quienes se habrían sumado, entre otros seis legisladores, las cusqueñas Verónika Mendoza y Julia Teves Quispe.

Entre el cúmulo de actividades de los operadores de Kuntur-Odebrecht ha resaltado la reunión que tras el patrocinio de del pepecista Eguren, se llevó a cabo en el Congreso de la República, el último viernes 17 de agosto, donde se expuso los supuestos inconvenientes que enfrentaría el proyecto del Gasoducto Andino del Sur, a cargo de Ricardo Campins, gerente de relaciones institucionales de la citada transnacional carioca.

Campins, quien antes de asumir dicho cargo en Kuntur-Odebrecht fue el jefe de la carpeta gasífera peruana en la Corporación Andina de Fomento(CAF) señaló que el objetivo de Kuntur es poder desarrollar el “Proyecto Integral del Gasoducto Andino”, que incluye el transporte de gas a Cusco, Arequipa, Puno,  Moquegua y Tacna, además de iniciar una industrialización de líquidos asociados al gas, en particular el etano.

¿Sobrecostos?. El objetivo de Campins fue tratar de demostrar que la disparada de precios de 1,330 millones de dólares del proyecto inicial de Kuntur en el 2009, a más de 6 mil millones de dólares en este año ha sido motivo de desinformación a la población.

Así se anunció el gasoducto, a fines del 2008. ¿Qué pasó para subir costo casi cinco veces? 

Esta última cifra, astronómica según la unanimidad de expertos que conocen el tema fue “sincerada” por Campins en 5,600 millones de moneda verde, so pretexto de que Kuntur-Odebrecht ya habría invertido alrededor de 100 millones de dólares en el desarrollo de ingeniería y en los estudios para viabilizar un proyecto al que calificó de “integral” a partir de que se había sumado al ducto de 30 pulgadas para el gas natural un poliducto de 18 pulgadas para líquidos (etano).

En 2009, agregó el expositor, se proyectaba transportar gas a través del Gasoducto Andino del Sur hasta 595 millones de pies cúbicos de gas por día. El proyecto de 2012 contempla un ducto de gas con un diámetro constante de 30 pulgadas, con capacidad de transporte de gas superior a los 1,000 millones de pies cúbicos de gas. Es un incremento del 76 por ciento en la capacidad de transporte, afirmó. Respecto del ducto de líquidos, agregó que este contará con una capacidad de transporte de 120,000 barriles diarios, y “eso permitirá viabilizar el desarrollo de la petroquímica de etano”.

Campins también argumentó en favor de Kuntur el impacto inflacionario, los costos del acero… En suma, “la construcción del ducto para transportar líquidos representa un costo de 1,700 millones de dólares adicionales. Y a eso hay que sumar el incremento que resulta del IGV.
Por eso, el proyecto del Gasoducto Andino del Sur, hoy en día, cuesta 5,600 millones de dólares”, concluyó.

Y pare de contar. Por cierto que tales afirmaciones son novedades que no están ni lejanamente contempladas en el contrato de concesión privada que firmó Kuntur Transportadora de Gas SAC, cuando era controlada exclusivamente por Latin Power III, L.P., uno de los fondos de capitales privados administrados por Conduit Capital Partners, firma con sede en Nueva York.

Y es que a Kuntur le otorgaron la Resolución Suprema N°040-2008-EM que aprobó esta iniciativa privada hace 4 años (10/09/2008) para desarrollar el proyecto por un gasoducto de 1,071.5 kilómetros, que partiría desde Camisea, pasando por las ciudades de Quillabamba, Cusco, Juliaca, Puno y Arequipa, hasta llegar a Matarani, Moquegua, Tacna e Ilo.

Todas Las Obligaciones. Es más, señalaba dicha resolución que el concesionario asumiría todas las obligaciones “a su propio riesgo técnico, económico y financiero”. Tanto es así que como compromiso de fiel cumplimiento, Kuntur entregó una carta fianza de 67 millones de dólares.

Para mayores precisiones, en el 2008 Kuntur informaba que el gasoducto costaría US$1,330 millones; de la noche a la mañana, después de las últimas elecciones generales en que ganó Ollanta Humala, candidato apoyado por el Partido de los Trabajadores de Luis Inacio Lila da Silva, y después que Odebrecht asumiera el 100% de las acciones de Kuntur, resulta que el 6 de julio de 2012 esta operadora informaba a la Bolsa de Valores de Lima(BVL) que el valor del proyecto se había quintuplicado a la astronómica cifra de 6,004 millones de dólares.

Milagro. Kuntur cambió de dueños, curiosamente, según la prensa especializada, en las mismas circunstancias y fechas en que el gobierno de Humala aceptaba, a tenor del artículo 3° de la Ley N°29817, financiar el megaproyecto. Lo aceptaba además a pocos días del mensaje presidencial de Fiestas Patrias.
Para entonces, la concesión privada había conseguido dos leyes de financiamiento a su favor, como lo ha informado Correo, y ya era vox pópuli un crédito puente de 1,200 millones de Estado a favor del gasoducto ya en manos de los brasileños. Es decir, por arte de birlibirloque, una concesión de naturaleza privada se convertía en pública. Corría junio de 2012.

A La Cárcel. Algo que aún no está claro sucedió entre estas fechas y el mensaje presidencial para que Ollanta Humala cambiara de opinión.
¿La pérdida de la memoria anual de Cofide, donde estaba todo el cronograma de apoyo financiero del Estado a Kuntur-Odebrecht? ¿El susto que le pegaron a Humala sus asesores sobre las implicancias futuras de un acto de tal naturaleza, que podría incluso dar con sus huesos en la cárcel por corrupto? Habrá que investigarlo.

Pero, lo cierto es que, con las cifras en la mano, se puede decir que el proyecto de Gasoducto Andino del sur de Kuntur- Odebrecht, de aprobarse en las altas esferas del poder, estaría resultando diez veces más caro que el gasoducto de Camisea a Lurín construido por Transportadora de Gas del Perú SA (TgP).

“El gasoducto de TgP, que va desde Camisea hasta Lurín (City Gate), que recorre 732 Km. costó la suma de US$860 millones (Memoria de TgP - 2006), es decir, un costo de construcción por kilómetro de US$1.2 millones, en el que se incluye dos ductos, uno de gas y otro de líquidos. Sin embargo, la primera etapa del gasoducto de Kuntur-Odebrecht,  le va a costar a todos los peruanos 10 veces más caro que el primer gasoducto que se hizo para traer el gas desde Camisea a Lima”, citó la web limeña Gato Encerrado, en una de sus ediciones antes del mensaje presidencial. Tienen razón.

De forma que pretender, con un regionalismo barato, vendernos gato por liebre, bien difícil, menos aún en Correo.

Correo-Cusco.

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